

Pinsy Rivera Ortiz asume la presidencia de la Asociación de Constructores de Puerto Rico con brío y entusiasmo.
En enero de 2026, la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR) entró en un nuevo capítulo de su historia con el nombramiento de Pinsy Rivera Ortiz como nueva presidenta. Coincidiendo con el 75 aniversario de la ACPR, su llegada marca un punto de inflexión: una oportunidad para reafirmar el rol de la Asociación como voz autorizada de la industria y como aliado estratégico del desarrollo económico de Puerto Rico, mientras se trazan nuevas rutas hacia el futuro.
Para Pinsy, este momento no es casual ni improvisado. Es la culminación de una aspiración que la ha acompañado desde sus inicios en la industria en 1995.
“Siempre aspiré a ocupar la presidencia de la Asociación de Constructores”, afirma. “Me siento elogiada y profundamente agradecida por la confianza que la Junta de Directores y los distintos stakeholders de la industria han depositado en mí. Este rol, más que un honor, es un deber”.
La carrera de Pinsy ha estado marcada por una constante: ver oportunidad donde otros solo ven complejidad. Como directora de Empresas Rivera Siaca (ERS), conglomerado familiar fundado en 1974, ha liderado proyectos que suman más de un millón de pies cuadrados de construcción, abarcando desarrollos residenciales, comerciales e institucionales, principalmente en Puerto Rico.
Heredera del legado de su padre, el ingeniero e industrial Luis Rivera Siaca, Pinsy ha hecho suyo un principio rector que hoy permea tanto su práctica empresarial como su visión gremial: el desarrollo económico debe mejorar la vida de las personas, especialmente de quienes más lo necesitan. Esa filosofía se refleja en su compromiso con la vivienda asequible, desarrollada con una sensibilidad que integra empatía, dignidad y diseño, y en su convicción de que crecimiento y responsabilidad social no son conceptos mutuamente exclusivos.
Esa misma lógica la ha llevado a diversificar su experiencia. Como ejecutiva de transformación, asumió la presidencia de Grana, empresa textil emblemática de Puerto Rico, donde lideró un profundo cambio cultural y operacional que reposicionó la compañía con una visión global y elevó sus márgenes de ganancia de un 17% a un 32%. En el ámbito agroindustrial, preside Agro Excel Caribbean, un proyecto de eco-farming dedicado al cultivo de limas puertorriqueñas, demostrando que sostenibilidad, producción local y viabilidad económica pueden coexistir con éxito.
Esta diversidad de experiencias es precisamente una de las fortalezas que Pinsy trae a la presidencia de la ACPR. “He participado y participo activamente en distintos sectores —vivienda, industria, agricultura, comercio, turismo— que, de una forma u otra, están conectados con la misión de la Asociación”, explica. “Eso me permite agrupar visiones, datos y realidades distintas para construir consensos y ejecutar”.

Pinsy asume la presidencia en un momento complejo para la industria de la construcción. “Estamos donde no queremos estar”, reconoce sin rodeos. Altos costos de construcción, procesos de permisos engorrosos, una política pública inconsistente y presiones en el costo de la mano de obra han creado un entorno desafiante.
Sin embargo, su lectura del panorama es realista, pero no pesimista. Hay sectores que muestran dinamismo, particularmente el mercado de lujo, impulsado por una demanda sostenida. Además, destaca un elemento clave: el fortalecimiento del sector financiero. “La banca está más sólida, con mejores procesos de underwriting y mayor confianza en la industria. Cuando el sector financiero está fuerte, el nuestro también lo está. Es un engranaje fundamental”.
Esa capacidad de reconocer los retos sin perder de vista las oportunidades define su estilo de liderazgo: directo, informado y orientado a la acción.
Lejos de llegar con la intención de “romper” con el pasado, Pinsy apuesta por la continuidad inteligente. “Me siento muy orgullosa del trabajo que se ha venido realizando en la ACPR. Hay personas altamente capaces y comprometidas. Mi prioridad es dar continuidad a esos proyectos y fortalecerlos”.
Pero esa continuidad viene acompañada de una agenda clara y ambiciosa. El 75 aniversario de la ACPR se convierte, en sus palabras, en “la punta de lanza perfecta para mostrarle al país la seriedad, la madurez y la voz importante que tiene esta Asociación”.
Entre los temas prioritarios de su presidencia destacan:
Bajo su liderazgo, Pinsy visualiza una Asociación más activa y diversa. Su plan incluye reactivar los diversos comités, aumentar la matrícula y consolidar cuatro pilares estratégicos: residencial, comercial, industrial y turismo. “Nuestra labor va mucho más allá de la vivienda. La construcción impacta múltiples sectores, desde la banca hasta el turismo, y eso debe reflejarse en nuestra composición y en nuestro discurso”.
Otro eje fundamental será el fortalecimiento de alianzas con otros gremios, incluyendo la Cámara de Comercio, la Asociación de Industriales, la Asociación de Bancos, Realtors, etc., y una relación más estrecha con el gobierno. “Quiero que el gobierno nos vea como aliados y colaboradores, no como antagonistas. Tenemos el conocimiento técnico y la experiencia para aportar soluciones”.
A esto se suma una visión particularmente estratégica: convertir a la ACPR en un centro confiable de data, estadísticas y conocimiento sobre la industria. Un repositorio que informe la política pública, fortalezca la toma de decisiones y posicione a la Asociación como referencia obligada en temas de desarrollo.
Más allá de planes y prioridades, hay un elemento que distingue a Pinsy: su energía. Quienes la conocen la describen como chispeante, entusiasta, carismática, con una capacidad natural para conectar y movilizar equipos. Ella misma lo resume con sencillez: “A mí se me conoce por ejecutar y colaborar para que las cosas pasen”.
Esa actitud, combinada con rigor, experiencia multisectorial y un profundo compromiso con Puerto Rico, sugiere una presidencia activa, visible y orientada a resultados. Una presidencia que entiende que la PRBA ha logrado mucho en 75 años, pero que todavía hay mucho por construir.
Con Pinsy Rivera Ortiz al frente, la Asociación de Constructores de Puerto Rico entra a su aniversario número 75 mirando hacia adelante, reafirmando su rol histórico y asumiendo con renovado brío los retos del presente. Es una nueva era que reconoce el legado, pero que apuesta decididamente por la colaboración, la data, la ejecución y una visión de desarrollo que sea tan económica como responsable, comedida y estratégica.
Como ella misma afirma, esto es más que un nombramiento. Es un compromiso con la industria y con el país.
La presidencia de Pinsy llega con un mensaje claro: este es el tiempo de reafirmar propósito y actuar con valentía. Fiel a la misión y a los principios que han guiado a la Asociación de Constructores por 75 años, su liderazgo convoca a la acción colectiva, a la responsabilidad y a la determinación.
“Hoy es más importante y urgente que nunca que, como Asociación, sigamos firmes en nuestro norte, trabajando cada día en el cumplimiento de nuestra misión y nuestros principios”, afirma Rivera Ortiz. Porque responder a las necesidades del país exige algo más que diagnósticos: exige atreverse.
“Nuestro deber como organización es responder a las necesidades de la industria y del país, y así lo haremos, siempre rigiéndonos por nuestros pilares. Nos tenemos que atrever”.
Bajo esta visión, la PRBA se mantiene firme en su razón de ser y se proyecta como una fuerza renovada, lista para construir —con intención y coraje— el Puerto Rico del futuro.