Mensaje de nuestra Presidenta en la Convención Anual: 75 años construyendo a Puerto RicoMensaje de nuestra Presidenta en la Convención Anual: 75 años construyendo a Puerto Rico

Mensaje de nuestra Presidenta en la Convención Anual: 75 años construyendo a Puerto Rico

October 8, 2026

Muy buenos días.

Qué alegría y qué orgullo poder estar hoy aquí con ustedes.

Esta no es una convención más.

Hoy nos reunimos para celebrar una ocasión verdaderamente especial: 75 años de la Asociación de Constructores de Puerto Rico.

75 años construyendo a Puerto Rico.

Y cuando hablamos de construir, hablamos de mucho más que cemento, acero, concreto o estructuras.

Hablamos de construir hogares.

De crear espacios para trabajar, educarnos, recibir visitantes, desarrollar negocios y formar comunidades.

Hablamos de generar empleos, mover nuestra economía y crear oportunidades para miles de familias.

Hace 75 años, en 1951, un grupo de visionarios entendió que Puerto Rico necesitaba una industria organizada; una industria con una voz unida y enérgica para representar sus intereses, pero también con la capacidad y la voluntad de aportar al desarrollo del país.

Y para entender la dimensión de aquella visión, es importante recordar de dónde veníamos.

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En 1951, cerca del 30% de nuestra población no sabía leer ni escribir.  El desempleo estaba en los dos dígitos.  El acceso al agua y a la electricidad era un privilegio que disfrutaba solo una parte de la población. Y Puerto Rico enfrentaba niveles de pobreza extrema.

Cuando miramos esa realidad desde el presente, vale la pena preguntarnos:

¿Cómo se ven nuestros problemas —y nuestras oportunidades— cuando los comparamos con los retos que enfrentaron quienes fundaron esta Asociación?

¿Qué habríamos hecho nosotros si hubiéramos estado allí?

No había un camino claro en 1951.

Pero lo que sí había era: un grupo de visionarios y valientes que entendió que sí se podía hacerlo mejor.

Y nosotros fuimos parte de esa transformación.

Fuimos paladines de la justicia social y participantes activos de aquella gran era de industrialización que transformó nuestra Isla.

Nuestra historia trascendió la vivienda.

La construcción creó espacios para industrias, comercios, hoteles, instituciones, oficinas e infraestructura.  En otras palabras, ayudó a crear las condiciones para el desarrollo social y económico de Puerto Rico.

Y esa evolución también se reflejó en nuestra propia Asociación.

En 2015, bajo la presidencia de Roberto Trápaga Fonalledas, cambiamos nuestro nombre de Asociación de Constructores de Hogares de Puerto Rico a Asociación de Constructores de Puerto Rico.

Fue un cambio fundamental.  Un cambio que reconoció la evolución de nuestra industria y de nuestra organización, y que nos permitió ampliar nuestra visión y mantenernos vigentes ante los nuevos retos del país.

Por eso podemos decir, con orgullo, que la construcción ha sido —y continúa siendo— una de las grandes columnas del desarrollo social y económico de Puerto Rico.

Pero nuestra historia no se ha escrito solamente en los momentos de crecimiento.

También se ha escrito en los momentos difíciles.

Y cada vez que Puerto Rico nos ha necesitado, nuestra industria ha dado un paso al frente.

Hemos defendido los empleos que genera la construcción y, con ellos, el sustento de miles de familias.

Hemos defendido la posibilidad de continuar generando actividad económica para Puerto Rico.

Pero sobre todo, algo que para nosotros es fundamental: la oportunidad de construir un mejor futuro para nuestro país.

Ese compromiso es parte de nuestro ADN.

Y es precisamente ese compromiso el que nos trae a esta convención.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a los compañeros que lideraron el esfuerzo de estructurar el contenido de esta convención: Javier García, Federico Sánchez, Wilma Alejandro, Antonio Muñoz, Adolfo González, Vanessa de Mari y Gabriel Jiménez.

También quiero reconocer a Pablo Dardet y Alejandro Longo, por su apoyo y diligencia en el tema de los auspicios; y no puedo dejar fuera a Joe Vizcarrondo, por su colaboración para hacer de nuestro torneo de golf un éxito.

Gracias a todos.

Este año diseñamos una agenda con un propósito muy claro: hablar de desarrollo económico.

Porque no podemos hablar del futuro de la construcción sin hablar del futuro económico de Puerto Rico.

Y no podemos hablar de desarrollo económico sin hablar de vivienda, inversión, infraestructura, competitividad, empleos y calidad de vida.

Por eso, durante estos días vamos a conversar sobre los temas que están definiendo nuestro presente y que tendrán un impacto profundo sobre nuestro futuro.

Y vamos a hacerlo bajo un concepto que resume muy bien lo que somos y, sobre todo, lo que necesitamos ser: Building Together.

Construir juntos.

Porque ningún sector puede transformar un país por sí solo.

Necesitamos al gobierno.

Al sector privado.

A las instituciones financieras.

A la academia.

A los profesionales que hacen posibles nuestros proyectos.

A las comunidades.

Building Together significa entender que podemos tener perspectivas diferentes, pero que compartimos una misma responsabilidad: construir un mejor Puerto Rico.

Y para mí, ese mensaje tiene además un significado muy personal.

Este año he tenido el privilegio —y la enorme responsabilidad— de presidir esta Asociación.

Ha sido un año de mucho aprendizaje.

Un año intenso.

Un año que me ha permitido conocer aún más de cerca la realidad que viven nuestros miembros y entender, desde otra perspectiva, la enorme responsabilidad que tenemos como industria.

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Una responsabilidad de dar la cara.

De estar presentes.

De escuchar.

Y de llevar sus preocupaciones a los espacios donde se toman las decisiones.

Quiero agradecer la compañía que he recibido de tantos miembros de esta Asociación —ustedes saben quiénes son— que, con sus consejos y su participación activa en algunos de los asuntos más apremiantes y neurálgicos para nuestra industria, han apoyado mi gestión.

Durante este año hemos hablado sobre los costos de construcción, la necesidad de revisar los límites de ingreso, la reforma contributiva y una verdadera reforma de permisos.

En cada uno de estos temas hemos mantenido una posición firme, pero también una disposición al diálogo.

Porque defender a nuestra industria no significa cerrar puertas.

Significa abrir conversaciones.

Presentar propuestas.

Buscar soluciones.

Y significa tener la valentía de decir lo que tenemos que decir, pero también la madurez para escuchar y construir consensos.

Ese es el tipo de liderazgo que necesitamos.

Y ese es el tipo de liderazgo que quiero que nuestra Asociación continúe ejerciendo.

Porque cuando miramos hacia adelante, no podemos conformarnos con pensar solamente en el próximo proyecto, en la próxima legislación o en el próximo año.

Tenemos que pensar en grande.

Tenemos que pensar en los próximos 75 años que definirán, en gran medida, la permanencia de Puerto Rico como una comunidad viable, próspera y en crecimiento.

Sí, tendremos retos.

Pero si miramos los desafíos que enfrentamos hoy y los comparamos con aquellos que enfrentaron nuestros fundadores en 1951, tenemos que reconocer algo:

Muchos de nuestros problemas son difíciles, pero son manejables.

Entonces preguntémonos:

¿Qué estará discutiendo nuestra industria en ese momento?

¿Qué Puerto Rico habremos construido?

¿Qué necesidades tendrán nuestras familias?

¿Cómo serán nuestras ciudades?

¿Cómo construiremos?

¿Cómo nos moveremos?

¿Cómo utilizaremos la tecnología?

¿Cómo enfrentaremos los retos ambientales?

¿Cómo será nuestra economía?

Yo quisiera que, cuando lleguemos a ese momento, tengamos una realidad económica y financiera muy distinta a la que enfrentamos hoy.

Quisiera que tengamos una economía sólida, competitiva y llena de oportunidades.

Quisiera que hayamos logrado aumentar significativamente la oferta de vivienda y que más familias puedan tener acceso a un hogar digno y asequible.

Quisiera que nuestra diáspora encuentre razones para regresar.

Y, como dice Benito Martínez, “ojalá que los míos nunca se muden”.

Quisiera que hayamos alcanzado un verdadero balance entre el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente.

Porque hay una diferencia importante entre protección y conservación.

La protección parte de la premisa de que el ser humano no puede tocar un recurso. La conservación, en cambio, reconoce que podemos utilizar los recursos de manera responsable, sin deteriorarlos y pensando también en las generaciones futuras.

Los seres humanos somos parte del medio ambiente.

Y la población tiene necesidades que también han de ser atendidas.

Nuestra competencia es la Florida y quisiera que la Florida nos viera a nosotros como su competencia.

Que pudiéramos desarrollar nuestras comunidades pensando no solamente en quienes vivimos hoy en Puerto Rico, sino también en quienes vivirán aquí mañana.

Y, sobre todo, quisiera que hayamos alcanzado la armonía y la sensatez necesarias para impulsar un mejor Puerto Rico con la determinación de poner el bienestar del país por encima de nuestras diferencias.

Ese es el Puerto Rico que quiero ayudar a construir.

Y estoy convencida de que ustedes también.

Hace 75 años, nuestros antecesores comenzaron una historia.

Nos corresponde ahora continuarla.

Ellos construyeron las bases.

Nosotros tenemos la responsabilidad de construir sobre ellas.

Hoy, mientras celebramos estos primeros 75 años, quiero agradecerles.

A nuestros socios.

A nuestros pasados presidentes.

A todos los que han servido en esta Asociación a través de las décadas.

A quienes han construido proyectos que hoy forman parte del paisaje de Puerto Rico.

A todos nuestros aliados de la industria.

Y a todos los que, desde sus respectivas posiciones, continúan creyendo que Puerto Rico puede ser un lugar mejor.

Sigamos construyendo, defendiendo nuestra industria, abriendo puertas y buscando soluciones.

Pero, sobre todo:

Sigamos "Building Together".

Porque si algo nos ha enseñado esta Asociación durante estos 75 años es que, cuando trabajamos juntos, construimos a Puerto Rico.

Muchas gracias.

Esta versión queda más discursiva y emocional, con pausas y frases cortas que pueden funcionar bien frente a una audiencia. También reforcé deliberadamente tres momentos para darle una estructura clara: de dónde venimos → dónde estamos → hacia dónde queremos llevar a Puerto Rico.

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